Explicado de forma sencilla, la lateralidad es la
preferencia que todos tenemos por utilizar una parte de nuestro cuerpo. Uno de
los ejemplo más claros es el uso de una mano por encima de la otra, así
encontramos personas diestras o zurdas, pero también ambidiestras. La
lateralidad no se limita solo al uso de las manos y extremidades, también
ocurre lo mismo con el oído y el ojo.
En la gran mayoría de personas el hemisferio cerebral
izquierdo rige la mitad corporal derecha mientras que el hemisferio derecho es
el que guía la mitad izquierda. Aún se desconocen los motivos de esta
especialización cerebral
- Fase de automatización (4-6 años): A partir de los 4 años,
veremos cómo poco a poco el niño va automatizando sus gestos. Es el momento en
el que el niño empieza a utilizar más un lado que otro. Así empezará a mirar
por un agujero por el ojo dominante, llevarse el auricular del teléfono al oído
preferente, chutar la pelota con el pie dominante, coger el lápiz para escribir
o un vaso para beber con la mano que finalmente va usar.
Como vemos, la lateralización se encuentra interrelacionada
con el conjunto de las funciones motrices y a la vez interviene en todos los
niveles del desarrollo del niño.
Tips de lateralidad
Existen distintos tipos de lateralidad:
- Diestro: donde hay predominio cerebral del hemisferio
izquierdo y realizaciones motrices de derecha.
- Zurdo: cuando el hemisferio cerebral derecho es quien guía
y ejerce la acción motora del lado izquierdo de forma dominante.
- Diestro falso: son aquellas personas que han sido
obligadas a realizar tareas con la derecha cuando se consideraba la zurdera
como una enfermedad. Afortunadamente este tipo de creencias ya han desaparecido
prácticamente de nuestra sociedad.
- Ambidiestro: zurdo para algunas actividades y diestro para
otras.
- Lateralidad cruzada: mano y el ojo predominante no
pertenecen al mismo lado.
Los estudios indican que entre un 12 y un 15 por ciento de
la población mundial infantil es zurda. También revelan que el fenómeno de la
zurdera es más común en los varones (el 11%) que en las mujeres (el 9%), sin
que esté determinado el por qué.
Una persona zurda es la que tiene preferencia por usar la
mano izquierda para una variedad de acciones como coger, alcanzar, echar,
jugar, señalar, escribir y manipular.
Los niños zurdos también demuestra una predilección por el
pie izquierdo para dar sus primeros pasos, para caminar, montar en triciclo,
patear una pelota, saltar a la comba, etc.
Por norma general, ser zurdo significa tener en algún grado
un dominio del lado derecho del cerebro. Hace años, un niño zurdo no era visto
con normalidad. Se pensaba que la zurdera era un problema de salud. Hoy en día,
ya se sabe que la zurdera no es una enfermedad. Es apenas una característica
del niño que no se puede ni se debe corregir.
Normalmente es en la escuela que se detecta que un niño es
zurdo, porque es cuando él empieza a utilizar las manos con más frecuencia.
Hasta los 3 o 4 años, los niños utilizan las dos manos indistintamente. Para
comprobar si un niño es zurdo o diestro hay que observar qué mano, pie u ojo
utiliza él cuando: chuta un balón, se cepilla los dientes, se peina, lleva un
vaso, salta a la comba, tapa o destapa un frasco, mira por un caleidoscopio,
escribe o hace una foto.
El ojo, la mano o el pie elegido naturalmente para realizar
las acciones suele ser la dominante.
El niño ya nace diestro o zurdo
Un niño es zurdo no porque él lo decidió así. Los expertos
confirman que una persona es diestra o zurda desde el momento en que nace. Muchos
padres se preguntan si existen técnicas para que puedan cambiar el dominio de
la mano izquierda de su hijo para la derecha, como si eso se tratara de una
decisión del niño o de la niña. El dominio de la mano, sea derecha o izquierda,
lo determina el cerebro.
El lado derecho controla la mano izquierda y el izquierdo la
mano derecha. Por esta razón, a un niño zurdo no se le puede obligar a que
escriba con la mano derecha. No existe entrenamiento alguno que lo haga
cambiar.
Por muchos esfuerzos que se haga, el niño seguirá tendiendo
a usar su mano izquierda para la realización de acciones ya que esto es parte
de su naturaleza y no de un hábito o una costumbre que él haya adquirido. Si se
obliga a un niño a utilizar la mano más débil y menos hábil en la realización
de las tareas, los resultados pueden ser frustrantes para él. Le agotará sin
razón y le hará más torpe.
Cambiar las preferencias laterales del niño conlleva
desventajas como dificultades para distinguir la derecha de la izquierda,
trastornos en la escritura, dislexia e incluso tartamudez. La principal
preocupación que existe en cuanto a la zurdera es de adaptabilidad de los niños
a un mundo hecho en su mayoría para los diestros.
Niños zurdos en un mundo de diestros
Algunos estudios afirman que la genética es una de las
causas de la zurdera. Un niño de padre zurdo tiene aproximadamente un 10% de
probabilidad de serlo también. En el caso de que sea la madre zurda esta
probabilidad aumenta hasta un 20%. Y si tanto el padre como la madre son zurdos,
el niño puede ser zurdo en un 50%.
Sin embargo, existen otros factores que también explican el
por qué un niño nace zurdo. Existen investigaciones que relacionan un alto
nivel de testosterona (hormona masculina) presente en el útero de la madre
antes del nacimiento del bebé. Otras revelan que lesiones en un hemisferio
cerebral del bebé, durante el embarazo o en los dos primeros meses de vida,
pueden inducir que uno de ellos se desarrolle más. Si es el hemisferio
izquierdo el lesionado, probablemente se desarrolle la zurdera.
Otra causa puede ocurrir durante los escáneres y ecografías
por ultrasonidos, en los embarazos, porque puedan afectar al cerebro del feto,
haciendo con que desarrolle una personalidad zurda.


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