Diestro, zurdo, ambidiestro… ¿de verdad influye en el aprendizaje?



Pues la respuesta es sí, según los estudios realizados hasta la fecha.

La lateralidad se define como la preferencia de utilización de un lado del cuerpo frente al otro. De media, se define el patrón de lateralidad sobre los 5-6 años de edad. Éste término no es todo blanco o negro, sino que existe un gradiente de colores en medio. Sin embargo vamos a centrarnos en las más generales.

Hablamos de lateralidad definida o consistente cuando la mano, el pie, el oído y el ojo que usamos para realizar las actividades del día a día es el derecho o el izquierdo.

Pero…¿ qué pasa cuando usa la mano derecha para coger las cosas, pero usa el pie izquierdo para chutar la pelota? En este caso estamos hablando de una lateralidad cruzada o no definida.

¿Y si somos capaces de utilizar ambas manos o pies para realizar cualquier actividad? Entonces nos referimos a ser ambidextros.

¿Y que tiene que ver esto con el aprendizaje y el rendimiento escolar? Una mala definición de la lateralidad es crucial detectarla cuanto antes mejor, para poder corregirla y prevenir dificultades en la adquisición de los aprendizajes.

La inadecuada adquisición del esquema de tu propio cuerpo puede propiciar la aparición de dificultades en la lectura , la escritura, el cálculo o en el dibujo. Por lo tanto, si al niño/a le cuesta el doble que a los compañeros estás tareas, puede afectar también a su nivel de atención o concentración en clase y, de seguir así, puede verse desmotivado hacia ciertas asignaturas.


Papás y mamás, ¿cuando sería aconsejable acudir a un especialista?


Si vuestro hijo/a presenta las siguientes características:

– se cae con frecuencia, es de esos niños que siempre está en el suelo y que hasta con un pelo se caen.

– confunde muy habitualmente la derecha con la izquierda.

– reacciona de manera más lenta ante actividades manuales o deportivas.

– si usa la derecha para comer, usar unas tijeras pero la izquieda para chutar la pelota.

– tiene dificultades con las matemáticas: le cuesta automatizar los procesos para realizar sumas o restas.

– tiene dificultades en leer o escribir: es más lento que el resto de compañeros.

– cuando escribe, invierte algunas letras como si las miraramos a través de un espejo (por ejemplo, las “d”, “b”, las “p”, “q”) o algunos números (como el “6” o el “9”).

– tiene una letra demasiado grande o poco inteligible para el nivel al que está.

– puede que le guste poco hacer dibujos o puzzles.





 ¿Dónde debo acudir si mi hijo/a tiene estas características?


Es muy recomendable acudir a dos profesionales:

1. A un psicólogo infantil para determinar el perfil cognitivo del niño y descartar factores que puedan estar interfiriendo en el rendimiento académico.

2. A un optometrista para evaluar e intervenir mediante la terapia visual.


Padres y madres zurdos famosos:
- Charles Chaplin
- Tom Cruise
- Julia Roberts
- Reina victoria de Inglaterra
- Diego Maradona
- Beethoven
- Paul Mc Cartney
- Paul Simon
- Napoleón Bonaparte
- Mahatma Gandhi
- Leonardo Da Vinci
- Pablo Picasso
- Albert Einstein
- Barack Obama








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